Translate

jueves, 3 de enero de 2013

EL DÍA QUE TODO CAMBIO




La mañana parecía como cual otra, aunque me sentía tan cansada que quería continuar durmiendo, no soy una persona que tiene problemas al dormir, pero últimamente los tenia porque tenía sueños con Yuriko y la idea de mi amor por ella ocupaba todo mi tiempo que me dejaba toda irritada y molesta por no poder contenerme, había dejado que todo creciera y ahora me encontraba frente a una encrucijada que parecía apoderarse de mí como si no tuviera fuerza de voluntad.
Anoche fue la más hermosas de las noches soñé contigo mi amor, estábamos solas y tu correspondías mi amor, habíamos tenido el valor de seguir nuestros sentimientos y ahí estábamos las dos, frente una de la otra, no podía dejar de ver tus ojos cafés tan redondos como la luna llena y me acerque a ti para besarnos, tu labios poco a poco se fueron abriendo y entregándose a la pasión desenfrenada que sentimos cuando rozamos nuestro labios, nuestras manos nuestros cuerpos, una vez que comenzaba a besarte era como si una onda de calor se apoderara de mi ser que solo deseaba continuar sin fin en esta sensación… moví mi cabeza hacia tu cuello, y te susurré al oído ¡te amo Yurico! Besándote por doquier como si mi boca quisiera mostrarte con actos lo que mi corazón siente comencé a deslizar mi mano bajo tu blusa llegando sin pensarlo a tus senos cubiertos por un lindo bra color negro y encajes, tal vez lo usabas porque alguna vez me escuchaste decir que la lencería negra era mi favorita, no pude evitar sacarlo y cayendo sobre tu cintura comenzaste a gemir en mi oído, continúe besándote pero tu gemido era audible a pesar de mis besos mis manos tomaban tus pechos con caricias suaves y lentas sentí que deseabas que continuara, sin detenerme te desabotone del frente la blusa, por un momento dudaste y como recobrando el sentido me pediste que me detuviera, no podías creer hasta donde me habías permitido tocarte hasta ese momento y tus ojos se sorprendieron al verme directo a los ojos, tomaste mis manos tratando de desabotonar el 2do botón de tu blusa pero hasta ese momento no eras consciente de que tu sujetador ya no estaba en su habitual sitio, y me dijiste ¡te amo pero aun tengo miedo! El despertador sonó, era inconcebible que sonara en ese momento trayéndome a la realidad.
Ese había sido el sueño más hermoso que había tenido desde que me percate de mis sentimiento por Yuriko, en la escuela éramos muy cercanas siempre tomándonos de las manos y abrazándonos por cualquier motivo, los besos de bienvenidas en la mañana y por la tarde, los secretos en el oído, las platicas por el teléfono mientras impartían la clase, en fin todo era lo más común que se puede decir que nadie notaria la diferencia, pero mis sentimientos se hacían cada vez más profundos que tenía miedo que llegara el día que no pudiera contenerlos. Tenía miedo de mi misma y al tener esa clase de sueños me daba más miedo, era evidente en la escuela que comenzaba a pasar malas noches mi rendimiento no era el  mismo, y cada vez me costaba mantenerme despierta durante las clases, yurico me preguntaba contaste mente si todo estaba bien, yo no podía decirle nada aun así que decía que no, pero cada vez me sentía más atrapada, y yo sin poder compartir con nadie acerca de toda esta cantidad de emociones y sentimientos por Yurico.
Tarde del martes mi amigo Raúl vino a la casa algo inesperado porque no teníamos planeado hacer tarea juntos o estudiar en grupo. Raúl entro hasta la sala de estudio acostumbrado y me pidió que lo escuchara, necesitaba contarle a alguien lo que sentía, en un principio me sorprendió porque aunque éramos parte del mismo grupo rara vez platicábamos acerca de cosas tan personales ya que su súper amiga era Vaneza y no yo, mas sin embargo la intriga me permitió darle pauta hablar.
Raúl¬ Tengo miedo de mis sentimientos, últimamente me he dado cuenta de que Vaneza no solo es importante para mí sino que siempre estoy pensando en ella, siento apego y algo mas por ella, no quiero despedirme de ella y deseo besarla, pero para ella solo soy un amigo y tengo miedo de su reacción si le digo que la amo…
Mi cara perpleja podía expresar lo que quería decir con la boca, nunca imagine que mi amigo Raúl pasara por lo que yo pasaba…
Roxana¬ No se qué decirte, ¿La amas? ¿Cómo puedes saber eso?
Raúl¬ Si, no sé cómo explicarlo pero siempre tengo ganas de abrazarla de contarle hasta el último detalle de mi vida y quiero saber que hace, que piensa y que le gusta…
Su cara era de un borrego torturado, en este caso no por muerte sino por amor, en verdad se veía afligido. Y tal vez lo que le dije era para darme valor a mí también.
Yo¬ Raúl si la amas, deberías expresarle tus sentimientos, ella tal vez siente lo mismo y no se atreve a decirte nada por miedo a perder su amistad, pero no sabrás nada hasta no decirle todo lo demás serán suposiciones, las cuales pueden ser falsas, hazlo tu felicidad depende de lo que ella conteste y vale la pena arriesgar un poco con la intensión de ganarlo todo.
Esa noche Raúl se fue como a las 9pm era tarde para chicos de nuestra edad pero la plática se había tornado tan amena, y yo le decía lo que yo quisiera escuchar de una amiga o amigo para reunir el valor de decirle a Yurico lo que sentía por ella, esa noche después de que se fue Raúl me acosté adormir después de cenar, y los sueños me quitaron el sueño.
No podía continuar con todo esa complicada sensación de emociones y revoltijo de pensamientos, todo parecía más confuso en cuanto pasaba mas el tiempo y yo no me atrevía a decirle nada a Yurico, pero esa noche me jure a mi misma que no pasaría de esa semana sin que yo le declarase mi amor a Yuri, eso era definitivo!!!!
En la mañana siguiente me sentía renovada con un montón de fuerza y animo, todo era diferente hasta el sol parecía asomarse con delicadeza en mi cuarto, ¡¡¡¡hoy era el día!!!!
Estábamos todos en el salón de clases y antes de que terminara la penúltima clase el profesor de Química nos dio la magnífica sorpresa de que la última clase no la daría que tenia asuntos extraescolares que atender y que se retiraría una hora antes, esto me daba la oportunidad de hablar con Yurico acerca de mis sentimientos.
Salimos todos como caballos desbocados del salón de clases para ser un miércoles era muy buena noticia tener una hora libre, Marvin disidió que se iría a descargar cosas de la web temprano y Raúl aprovecharía llevar a Vaneza a su casa y de paso declararle su amor, yo y Yurico en consecuencia quedábamos solas.
Yo¬ Yuri, ¿te parece si vamos a platicar al parque que está cerca de nuestra casa?
Yuriko¬ si, es buena idea así si nos quedamos platicando estaremos cerca de nuestras casas para no ser regañadas.
En el camino pensaba que hermosa eres Yuri, en verdad deseo que correspondas mis sentimientos, e íbamos platicando como era nuestra costumbre de “todo y de nada”, desde la escuela, hasta cosas personales, el ruido de los camiones, la contaminación, las novelas, la literatura, la música, la tecnología, los animales, la ecología, la vida, el amor…
Yo¬ Yurico, ¿te has enamorado alguna vez?
Yurico¬ ¡mmmmm, no lo sé! No estoy segura de conocer ese sentimiento… ¿y tú, si?
Yo¬ creo que lo conozco ese sentimiento, pero no sé si me corresponden.
Yurico¬ ¿Por qué? Nunca me has contado algo así, ¿estás enamorada actualmente?
Yo¬ si, Yuriko nuestra amistad ha sido muy hermosa desde el principio y eres una gran persona, creo que la mejor amiga que yo allá podido tener hasta el momento…
El suspenso traía consigo un cambio en el clima comenzaba a caer pequeñas gotas de agua, una lluvia se avecinaba.
Creo que por un momento supe lo que es despojarse del cerebro no pensé y lo dije sin más preámbulos, ¡Yo te amo!
La lluvia cae sin piedad sobre nosotras estamos en medio del parque que tanto nos ha visto reír y llorar, pero ahora hay una atmosfera diferente; una declaración te he hecho y está en el aire, me atreví a decirlo ¡Te amo Yuri! Tus ojos café claros no dejaban de verme y podía sentir tu desconcierto total, tu alma había sido despojado de su cuerpo y no tenias aliento para contestar, permanecíamos inmóviles bajo la lluvia, el tiempo parecía no transcurrir y los minutos parecían eternos, y al final tu boca no pudo articular mas palabra que decir, ¡debo irme a casa!..
Esa tarde solo vi tu espalda humedecida por el agua alejarse de mí y por fin supe como es el miedo, este tiene un color un tanto oscuro grisáceo, con un sabor amargo y un olor a humedad, estaba paralizada, aun no podía comprender como había reunido valor y coraje y decirte lo que para mí es una realidad desde hace ya 4 meses, te conozco desde hace tan poco tiempo que  es casi inverosímil que seamos tan cercanas, se todo  acerca de ti, pero sobre todo somos tan cercanas que parecemos viejas amigas, y ahora todo parecía sombrío y triste en mi vida.
Tuve que llegar a casa toda mojada, la última clase fue suspendida y tuvimos tiempo de ir al parque ahí fue donde te declare mi amor pero ahora todo es peor, siento una gran confusión se que no te esperabas algo así pero sobretodo nunca te había dado indicios de algo así y ahora que pasara, me pregunto qué piensas y que haces, se que a esta hora deberías estar comiendo para que te dé tiempo de ir a tu entrenamiento de basquetbol, pero no podía alejar mi mente de ti.
Sentía tanta confusión como remordimiento, ahora todo estaba peor, sentía culpa y no quería lastimarte pero ahora todo estaba hecho un desastre, normalmente soy una persona muy centranda pero ahora todo era muy confuso deje que me dominara mis emociones y ahora posiblemente había arruinado una gran amistad, la mejor que he tenido por un capricho, sentía que no te merecía y que si lograba que siguiéramos siendo amigas había ya ganado mucho pero nunca tu amor correspondería, ya que tu cara me decía más de lo que yo hubiera podido pedir, tu cara no solo de sorpresa sino de horror ante tal insinuación lo había cambiado todo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario